Cuando quieras oír mi voz, llámame… si no contesto, no preguntes por qué…
Cuando te sientas sólo, cierra fuerte los ojos e imagíname ahí a tu lado… así como siempre estuve sin importar la hora ni la distancia, a través de un mensaje…
Cuando necesites una palabra de amor, ponte a leer cada una de las palabras que componen los escritos que escribí para ti…
Cuando el insomnio no te deje dormir, recuerda que yo me desvelé tantas noches pensándote y otras cuantas esperando mensajes de “Buenas noches” que jamás llegaron…
Cuando me extrañes, recuerda que fuiste tú quien me soltó la mano… fuiste tú quien me dejó ir… fuiste tú quien no tuvo coraje para luchar por este amor que era más tuyo que mío… fuiste tú quien puso el punto final a esta tierna historia, una historia que fue escrita con tinta indeleble en las paredes de mi corazón enamorado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario