A medida que voy conociendo gente, me voy dando cuenta de que soy una de las pocas personas que aún viven del amor… y cada vez me voy decepcionando más, pero mi fe en ese sentimiento sigue firme! A veces me siento así como medio rara, ridícula quizás, escribiendo tantas cursilerías pensando en una persona que ni siquiera existe pero a quien espero y seguiré esperando porque vivo del amor… si no llega, no sé, al menos me sirvió de inspiración durante tantos años para escribir tantas cosas hermosas que salen de mi pequeño corazón… y es así, cuando uno vive del amor, la esperanza queda intacta hasta la última batalla, sin importar las derrotas y los golpes que reciba ese corazón que sólo busca amor… las personas que vivimos del amor, aún tenemos esa chispa de inocencia, de ternura, de romanticismo… somos fieles, y disfrutamos de cada detalle, de cada momento… Abrazamos con el alma, acariciamos con ternura, besamos con pasión, entregamos el corazón ciegamente, comprendemos, escuchamos, perdonamos y pedimos perdón cuando nos equivocamos…
Cuando uno vive del amor, puede derrumbarse en tan sólo un segundo al ser rechazado por esa persona especial y puede tardar años en levantarse y continuar su camino… cuando se enamora, no tiene ojos ni corazón para nadie más… esa persona se convierte en su Universo entero! Cuando uno vive del amor, cree en el amor a primera vista y lucha por esa persona sin importarle nada más… es un guerrero del corazón! Cuando uno vive del amor, acepta los defectos y ama las virtudes…
No sé hasta qué punto sea bueno vivir del amor, pero es algo inevitable… es cosa del alma, del corazón y no de la razón… es un don, un sentimiento inexplicable… y aunque me sigan rompiendo el corazón, rechazando mi amor, seguiré juntando cada pedacito roto y los volveré a unir, tal y como lo vengo haciendo hace años… pues, sin importar lo que pase, seguiré viviendo del amor…
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